Es una enfermedad autoinmune que causa la pérdida de cabello en áreas bien delimitadas del cuero cabelludo y, en algunos casos, en otras partes del cuerpo. La condición se caracteriza por la aparición repentina de parches de calvicie de forma circular u ovalada.
También conocida como calvicie de patrón masculino o femenino, es la forma más común de pérdida de cabello. Esta condición está influenciada por factores genéticos y hormonales, y se caracteriza por la pérdida progresiva del cabello en patrones específicos.
Es un tipo de pérdida de cabello que se caracteriza por el adelgazamiento generalizado del cabello en todo el cuero cabelludo, en lugar de la pérdida localizada que se observa en otros tipos de alopecia, como la androgenética. Esta condición puede afectar a hombres y mujeres y, a diferencia de la alopecia androgenética, no sigue un patrón específico de calvicie.
También conocida como alopecia cicatrizal o alopecia cicatricial primaria, es un tipo de pérdida de cabello irreversible que ocurre cuando la inflamación destruye los folículos pilosos y los reemplaza por tejido cicatricial. A diferencia de otros tipos de alopecia, como la androgenética o la difusa, la alopecia cicatricial no solo causa la pérdida del cabello, sino que también daña permanentemente los folículos pilosos, lo que impide que el cabello vuelva a crecer en las áreas afectadas.
Es un tipo de pérdida de cabello causada por el estrés o la tensión prolongada en los folículos pilosos, generalmente debido a ciertos peinados o prácticas de cuidado del cabello que tiran del cabello de manera repetitiva y constante. Esta forma de alopecia es más común en personas que usan peinados que ejercen presión sobre el cuero cabelludo, como trenzas, colas de caballo, moños apretados, o el uso frecuente de extensiones.
Es una condición común del cuero cabelludo que se caracteriza por la aparición de escamas blancas o amarillentas en la piel del cuero cabelludo, que a menudo se desprenden y caen sobre los hombros. La caspa puede ir acompañada de picazón, enrojecimiento e irritación, aunque en algunos casos no provoca molestias. La caspa no es contagiosa ni suele ser una señal de una afección grave. Sin embargo, puede ser una molestia estética y, en algunos casos, puede causar incomodidad debido a la picazón y la irritación del cuero cabelludo. Si los tratamientos de venta libre no son efectivos, es recomendable consultar a un dermatólogo para explorar opciones de tratamiento más avanzadas.